Mi Gato no Come ✅ 3 Consejos INFALIBLES para ayudarlo a comer

El gato, es una animal muy activo e inquieto, siempre está de ánimo para jugar, saltar o correr. Justamente por su naturaleza vivaz no pierde el apetito, sin embargo, mi gato no come con las ganas de siempre; está desanimado y no muestra interés por los alimentos.

Cuando esto ocurre, siento preocupación porqué supongo que algo le está pasando,  y le afecta su manera de comer, e incluso el número de veces que come durante el día.

Las mascotas gatunas, son muy sensible a los cambios de su entorno y, responden con falta de apetito, cuando pasa algo extraño a su alrededor.

También pierden las ganas de comer cuando tienen problemas de salud. En este sentido, se tiene que estar atento, para evitar que la conducta inapetente del gato se convierta en un factor que contribuya a desarrollar conductas agresivas o de tristeza.

Como es común escuchar que mi gato no quiere comer, o que  mi gato deja de comer por unos días, te ofrecemos 3 consejos para ayudar a tu mascota, a retomar su hábito de comer en cantidad y frecuencia necesaria.

Mi gato no quiere comer

Para que tu gato no deje de comer considera lo siguiente:

1.     La edad de tu mascota

·         Si el gato es pequeño

Si tu gato es pequeño, con apenas semanas de nacido y no quiere comer, necesitas llevarlo con urgencia al veterinario, para que lo diagnostique y pueda ayudarlo.

Es probable, que en estos casos, haya sido separado de su madre en forma rápida y, el gato no come porque, probablemente, está afectado su sistema inmunológico y digestivo.

También, debes considerar que el gato pequeño necesita un tiempo para adaptarse al pienso y, comenzar a comer en cantidad suficiente y en la frecuencia diaria que le corresponde.

Para ayudar a tu gatito, te recomendamos darle un pienso húmedo, muy nutritivo y sin agregados químicos de color o sabor, para activar sus ganas de comer.

·         El gato es un joven  travieso

Ahora, cuando tu gato es adolescente y no quiere comer, debes revisar su cuerpo, especialmente sus patas y su barriga. Cuando se ven lesionadas sus patas, la inamovilidad afecta su estado de ánimo y lo conduce a un estado de quietud, que le impide comer.

En este sentido, revisa bien sus patitas y si está a tu alcance, cúralo. Si es grave, llévalo al veterinario y  verás que retoma su apetito muy pronto.

Otro factor que puede afectar el apetito de tu gato, es que se haya golpeado al caer de algún árbol o sitio  alto. Los golpes, afectan temporalmente la salud del gato y, entre otras manifestaciones el gato no querrá  comer hasta que se sienta bien.

Por esta razón, no te debes preocupar mucho, los gatos se golpean con frecuencia porque se la pasan saltando y jugando. Lo que debe preocuparte son las manifestaciones, después de las caídas o golpes. Entonces, si observas muy decaído a tu gato durante días, llévalo al veterinario.

·         Mi gato es mayor

Ahora, si tu gato es adulto, ten en cuenta que comienza a disminuir su actividad corporal y muestra menos apetito. En esta fase cuando dices, mi gato no come, es probable que no te hayas dado cuenta que está perdiendo su capacidad visual y auditiva; por lo que, prefieren quedarse quietos en un lugar seguro.

Dado que los gatos a edad adulta, tienen otros requerimientos nutricionales, es bueno darles un pienso muy nutritivo, cargado de mucha proteína y antioxidantes, para fortalecer su sistema inmune.

Así que, si tu gato no quiere comer y está adulto, es hora de cambiarle el pienso, o comenzar a preparar un pienso casero y llevárselo a la camita.

Mi gato no quiere comer

2.     Mi gato no come porque está enfermo

Esta es una razón grave por la cual nuestra mascota no quiere comer. Entonces, debemos tratarlo con urgencia, para evitar que se complique la salud de nuestro gato.

Una de las causas, por las cuales el gato pierde apetito es que esté sufriendo de lipidosis hepática. Esta enfermedad se caracteriza por que el hígado está recubierto de una capa de grasa que le impide su normal funcionamiento.

Cuando tu gatito comience a vomitar con mucha frecuencia, pierda peso, masa muscular y no quiera comer, no dejes que pase mucho tiempo sin llevarlo al médico, porque puede ser mortal.

Si llegara a padecer tu gato de esta enfermedad, el alimento suministrado será por sonda hasta que esté restablecida la salud de tu mascota.

Otra enfermedad que acarrea pérdida del apetito es la peritonitis infecciosa. Esta enfermedad ataca a los gatos mayores y a aquellos que se encuentran hacinados en albergues y es producida por un coronavirus que afecta la cavidad torácica y abdominal del gato,  produciéndole fiebre y anorexia.

En este caso, debe ser tratado por el veterinario de confianza y experto en este tipo de enfermedad. Para evitar que tu gato sea atacado por esta letal enfermedad, es conveniente vacunarlo.

A veces ocurre, que nuestro gato tiene problemas dentales, y no nos hemos dado cuenta. Para el gato es importante contar con todos sus dientes para comer, la falta de alguno de ellos, o si alguno de ellos está infectado y afectó a las encías, le ocasiona inapetencia al gato. Revísale la boca a tu mascota para descartar este factor por el cual el gato no quiere comer.

3. Mi gato no come porque está en celo

Esta es una de las muchas reacciones que tienen los gatos cuando están en la etapa de querer reproducirse. La satisfacción de esta necesidad básica los lleva a permanecer mucho tiempo cerca del sexo opuesto, para aparearse. La inversión de este tiempo es proporcional al que dejan de comer. Si este es el caso de tu felino, no te preocupes, ya retomará sus hábitos para comer.

4. Cambios en el entorno del gato

Los gatos son animales muy territoriales, que dominan el espacio que ocupan, se adaptan a los objetos que existen y, a la manera en la que están distribuidos.

Mi gato no quiere comer por su entorno

Por eso cuando hay cambios en su entorno, experimentan una sensación de pérdida de orientación espacial y por ende del apetito, hasta que se  familiarizan con la nueva disposición de los objetos y retoman su habitual modo de comer.

Esto ocurre con mucha frecuencia, cuando les cambiamos de lugar su tazón de comer o beber agua. La desorientación le impide reconocer el lugar habitual de su tazón y, mientras buscan su alimento pueden sentir apatía y desinterés por alimentarse.

Si te gusta cambiar de lugar los objetos de la casa, procura evitar mover las tazas de agua y alimento de tu mascota.

Por otra parte, cuando mi gato no quiere comer pueda que esté experimentando ciertos cambios en el cariño que le prodigo; en otras palabras, mi gato percibe cambios en mi conducta. Esto es posible dado que las mascotas felinas son muy apegadas a los dueños y cualquier cambio de conducta les afecta el apetito.

En este orden, es importante tener en cuenta que si llevamos a nuestro hogar emociones negativas, las mascotas las sentirán y pueden manifestar su extrañeza dejando de comer.

También, hay que tener cuidado si llevamos una nueva mascota a casa y le prestamos más atención que a nuestro fiel gato.

Finalmente, dados estos consejos, ya puedo saber qué hacer cuando mi gato no come, para ayudarlo a retomar sus alimentos en la cantidad y frecuencia requerida.

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