Mi Gato Camina Raro – Enfermedades Comunes que afectan a los felinos

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Los gatos forman parte de las mascotas preferidas por los humanos por su calidad de compañía, docilidad y su condición de ser en su mayoría independientes. Pero, al igual que las personas, los felinos también sufren de trastornos, malestares y enfermedades que pueden llegar a ser muy graves. Si tu gato ha presentado algún problema alguna vez en su andar seguro te habrás preguntado ¿por qué mi gato camina raro?
Enfermedades en gatos

3 Enfermedades más comunes que afectan el andar de los gatos

Dentro de las enfermedades más comunes en gatos están las que se pueden observar a simple vista, es decir, son notadas por el dueño cuando la mascota se comporta de manera no habitual. Las más frecuentes son cuando el gato camina de forma extraña, se tambalea o le cuesta levantarse.
Si su mascota camina de forma rara, este puede estar padeciendo de ataxia, claudicación o displasia de cadera, estas son enfermedades que puede afectar a varios animales pero que es más común en los gatos. Siempre teniendo en cuenta que estas serán determinadas por un veterinario; a continuación te describimos cada una de las patologías más comunes para que compares con lo que observas en tu felino.

1. Ataxia: El síndrome del tambaleo

Muchas veces las personas llevan a sus gatos al veterinario preocupados porque los felinos parecen estar “ebrios” o “mareados”, el diagnóstico es casi siempre el mismo. Se trata de ataxia, una enfermedad que afecta la coordinación de movimientos normales, como por ejemplo mover un pie, caminar o incluso mover la cabeza.
La ataxia no es una enfermedad propiamente tal, sino un síntoma que se manifiesta producto de algún daño o malformación en lugares relacionados con el movimiento, muchas veces es congénita pues la presenta desde su nacimiento y otras veces durante su crecimiento.
Esta enfermedad radica en un trastorno del sistema nervioso, se caracteriza por el comienzo inesperado de una alteración de la coordinación muscular, especialmente en los brazos, el tronco y las piernas.

Las causas de este síndrome son:

  • Problemas del sistema nervioso.
  • Problemas que afectan los nervios periféricos o la función del cerebro.
  • Debilidad, producida por anemia, falta de alimento, líquidos entre otros.
  • Problemas asociados a los huesos y articulaciones u ortopédicos.
  • Problemas musculares.

3 Tipos de ataxia

1. Ataxia Cerebelar:

Cuando el gato presenta esta enfermedad es porque existe una complicación en el cerebelo, ya que esta es la zona que controla el equilibrio y la coordinación de los movimientos. Los felinos se mantienen en pie pero andan con las piernas separadas.

2. Ataxia vestibular:

Es ocasionada por molestias en el oído interno o en algunos nervios que van desde el oído al cerebro. El sistema vestibular es sustancial para controlar el equilibrio ya que es el que transmite información al cerebelo. Los felinos presentan la cabeza ladeada, mueven los ojos de un lado a otro, caminan en círculos y caerse hacia un lado. Pueden sentir vértigo y vómitos.

3. Ataxia sensorial:

Es originada por problemas en el cerebro, médula espinal, así como también en los nervios periféricos encargados de detectar la localización de las extremidades. En este tipo de ataxia, la mascota está de pie y camina con las patas muy separadas, presentando debilidad muscular pues desarrollan también un problema de inervación de los músculos.
consulta veterinaria

2. Claudicación: Cojera o renguera

La claudicación es una anormalidad al caminar, también es conocida como ambulación. Se manifiesta por la dificultad para saltar a puntos elevados.

Causas:

Esta enfermedad, puede ser debida a la alteración de cualquiera de los componentes del sistema locomotor, como los huesos, músculos, articulaciones, y sistema nervioso.

1. Lesiones en la almohadilla plantar:

Pueden producirse por cortes o clavado de elementos punzantes. En los gatos gerontes hay que tener especial  cuidado porque las uñas pueden crecer mucho y clavarse  en el propio dedo.

2. Lesiones óseas:

Van desde fracturas completas por traumatismos o incompletas, que ocurren en general en gatos jóvenes con problemas de calcificación. En gatos gerontes el riesgo de cáncer puede ser una posibilidad.

3. Lesiones articulares:

Estas lesiones por lo general son inflamatorias, como las artritis o mecánicas como las luxaciones, pero también una mezcla de ambas que genera mucho dolor en los gatos.

4. Variaciones o alteracionesmusculares:

Además de endocrinas (Diabetes), genéticas, neurológicas y vasculares (trombo arterial), también pueden ser responsables de dificultad en el caminar y saltar e inclusive de una parálisis.

5. Alteraciones nutricionales como el exceso de vitamina A:

Persiste en gatos que comen hígado crudo y tienen falta de calcio, estas son responsables de deformaciones óseas que podrían producir distintos grados de claudicación además de otros problemas.
gatitos enfermos

3. Displasia de cadera

Esta condición en los felinos es un trastorno poco común y en gran parte genético, que ocasiona un desarrollo anormal y la posterior degeneración de una o ambas articulaciones de la cadera. Se cree que las articulaciones de las caderas todavía inmaduras de los gatos afectados tienen una predisposición hereditaria para dislocarse parcialmente.
Causando así fuerzas contranaturales a través de las caderas, huesos de forma irregular, cartílago dañado, microfracturas y, en casos graves, artrosis con cojera y dolor paralizante. Cuando ocurre, los gatos de raza y las hembras son los más comúnmente afectados; los gatos de raza Maine Coons parecen especialmente susceptibles.
Los signos clínicos suelen aparecer temprano, generalmente entre los 4 y 12 meses de edad. Los primeros síntomas de esta enfermedad son causados ​​por la flojera en las articulaciones, mientras que los síntomas tardíos se relacionan con la degeneración de la articulación.

Los principales síntomas son:

  • Cojera trasera
  • Dolor o debilidad en una o ambas patas traseras
  • Dificultad para levantarse
  • Intolerancia al ejercicio
  • Renuncia a correr o saltar (por las escaleras, los muebles, etc.)
  • En ocasiones, un chasquido audible procedente de las caderas cuando el gato se levanta o camina (llamado “crepitación”).
Otros signos incluyen:
  • Una estrecha postura de la nalgas
  • Una mala conformación del miembro pélvico y de la musculatura
  • Hipertrofia (agrandamiento) de los músculos de los hombros por el uso excesivo
  • En ocasiones, un aspecto de arco de la columna vertebral, causado por el desplazamiento del peso de los miembros anteriores, porque le duele la parte trasera.

Estos signos pueden ser sutiles, pueden ser intermitentes o persistentes y tienden a empeorar con la actividad. Los gatos afectados pueden encontrarse bien la mayor parte del tiempo, pero tener rigidez por la mañana o después de una siesta. La obesidad o el aumento de peso rápido pueden exacerbar la cojera y el dolor asociado con esta enfermedad.
Consejos para cuidar a mi gato

¿Qué hacer si mi gato camina raro?

1. Consulta al veterinario:

Si observas alguna condición anormal que te haga pensar “mi gato camina raro”, es mejor consultar al Médico Veterinario. Una dieta balanceada desde el destete, es fundamental para el desarrollo normal de los huesos del cachorro.

2. Está alerta a cualquier señal:

Es por ello, que se le recomienda al propietario observar siempre la postura, caminar o andar de su mascota para poder detectar a tiempo alguna posible anomalía además, de cuidar el peso del gatito.También, una de las más comunes es el lamido insistente de un miembro, que puede indicar herida o cuerpo extraño clavado

3. Control el control de las uñas en gatos gerontes:

Evita lesiones de la almohadilla plantar. Se debe cuidar al gato de traumatismos violentos ya sea por accidentes automovilísticos o caída de balcones y para esto se debe impedir el vagabundeo y proteger los balcones y otras aberturas en los departamentos.

En todos estos casos el veterinario deberá hacer la historia clínica, observar el caminar del paciente y hacer un examen físico minucioso del miembro afectado. La ayuda de la radiología es imprescindible para la mayoría de la lesiones osteoarticulares dado a que uno de los primeros pasos es diferenciar los problemas neurológicos y vasculares  de los músculo esqueléticos.

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