¿Sabes cuánto puede saltar un gato? 12 Curiosidades de felinos saltadores

El cuerpo del gato está especialmente diseñado para la caza es decir,  tiene unos dientes fuertes para masticar la carne, un oído muy fino con el cual puede escuchar el sonido de un ratón a 7 metros de distancia, y un sentido del equilibrio que ni el mejor humano equilibrista posee. Puede caminar sobre pasillos muy estrechos con total normalidad, y sin caerse pero, ¿Sabes cuánto puede saltar un gato ?

Pues esto depende si está sano, un gato puede saltar hasta cinco veces su altura. Podríamos pensar que a mayor altura, mayores son las probabilidades de que el animal sufra algún daño, pero lo cierto es que es todo lo contrario. Cuanto más alto esté el animal, más tiempo tendrá de poder darse la vuelta. De hecho, es más fácil que termine con alguna pata rota si cae desde una altura de 1m, que de 3 o 4m.
Gatos saltarines

¿ Cuánto puede saltar un gato persa doméstico?

Puede que te cuestiones acerca de cuánto puede saltar un gato persa, tomando en consideración que es una raza robusta y por lo general de un comportamiento tranquilo, pero lo cierto es que a estos gatitos también les encanta jugar, y si su supervivencia depende de la agilidad del salto, los gatos persa pueden llegar a saltar un metro de altura, razón por la cual puedes estar tranquila que tu gato no escapará, solo utilizará los saltos para ir de un lado a otro.
Capacidades del gato persa

¿Cómo puede saltar tanto un gato?

La explicación de ello radica en la anatomía del gato. El esqueleto de los gatos es ligero y flexible pero muy robusto, además, su columna vertebral les dota de una gran elasticidad gracias a que los discos que hay entre vértebras son más gruesos. Por otra parte, las junturas que hay entre los huesos son menos rígidas, cosa que les ofrece mayor movilidad.

Las patas de los gatos son parte fundamental de los grandes saltos que pueden dar, ya que los huesos de los pies son alargados y solo las puntas de sus dedos están en contacto con el suelo en pocas palabras, es como si los gatos caminasen de puntillas, esto les proporciona un gran empuje a la hora de saltar.

También, los músculos que hacen de muelles son mucho más flexibles que los nuestros, los felinos pueden expandirse y contraerse como lo haría una cuerda de puenting. Gracias al hecho de que las fibras de los músculos se contraen rápidamente genera una gran cantidad de energía al momento de que el gato quiera saltar.

Es un asunto simple y predecible de física la manera como los felinos pueden  sobrevivir a caídas desde grandes alturas, además de ser considerada una gran habilidad, puesto que se debe a la biología evolutiva y fisiología, según dicen veterinarios y biólogos.

Evidentemente, la comunidad en general especialmente los científicos no se interesan con lanzar gatos de edificios para observaciones experimentales, la ciencia ha sido incapaz de estudiar el porcentaje de felinos que viven después de estrellarse en el piso.

En un estudio realizado en 1987, 132 gatos llevados a una clínica veterinaria de emergencia en la ciudad de Nueva York por caídas de edificios altos, 90% de los gatos presentados sobrevivieron y apenas 37% necesitaron tratamiento de emergencia para mantenerlos vivos. Un gato que cayó de 32 pisos al concreto sufrió únicamente la rotura de un diente y un colapso pulmonar, para ser dado de alta 48 horas después.

Cabe destacar, que desde el período que están en el aire hasta el instante después de que chocan con el piso, los cuerpos de los gatos están preparados para sobrevivir caídas, esto según algunos los científicos. Además lo gatos poseen un área de superficie relativamente grande en proporción a su peso, reduciendo la fuerza con la que caen al suelo.

Por su parte, estos peludos felinos logran la velocidad terminal, en la cual la fuerza de gravedad hacia abajo se empareja con el empuje hacia arriba de la resistencia al viento, a una velocidad pausada, en comparación con animales más grandes, como los caballos y los seres humanos.

Los gatos son esencialmente animales arbóreos es decir,  cuando no viven en casas o en callejones urbanos, tienden a vivir en árboles, corriendo el riesgo así de caer. Tanto los gatos como también los monos, reptiles y otras criaturas saltan en busca de presas y si fallan, las ramas de los árboles se rompen, o el viento los empuja, pueden responder rápidamente de manera que la evolución los ha hecho supremamente capaces de sobrevivir caídas.
Gatos desde las alturas

5 Datos que debes saber si a tu gato le gusta saltar.

  • Caen a velocidades más bajas:

Los gatos poseen grandes áreas de superficie en proporción a su peso, así que caen a una velocidad más baja de grandes alturas que mamíferos más grandes.

  • La evolución les permitió ser más ágiles:

Han evolucionado y desarrollado sus cuerpos al pasar los años para permitirles sobrevivir caídas de árboles, sus hogares naturales.

  • Voltean con rapidez su cuerpo:

Los gatos poseen la gran condición de voltearse si tienen tiempo para aterrizar en sus patas.

  • Las piernas amortiguan la caída:

En cuanto a sus piernas, estas son largas, musculares y extendidas bajo el cuerpo, en lugar de ir directamente para abajo, lo cual les permite amortiguar la caída.

  • Las alturas también pueden herirlos:

Gran cantidad de gatos que caen de alturas grandes de todos modos quedan gravemente lesionados y algunos mueren.
Felinos saltando

12 Curiosidades de felinos saltadores

  1. Desde pequeños hacen grandes movimientos:

El gatito apenas necesita dos semanas de vida para ser capaz de coordinar la información que recibe de los distintos órganos especialmente de la vista y del oído y poder así equipararse a un gato adulto en lo que al movimiento, la flexibilidad y el equilibrio se refiere. Los gatos desde muy jóvenes hacen grandes movimientos que más adelante les permitirá realizar grandes saltos.

  1. Desarrollaron habilidades a corta edad:

Juegos, saltos, carreras locas y desmedidas, escaladas y descensos constituyen no sólo las travesuras propias de un jovencito divertido y sumamente activo sino y sobre todo una forma imprescindible de aprendizaje y puesta a punto, que les permite desarrollar a la perfección estas capacidades.

  1. Sus fuertes músculos les permiten saltar con facilidad:

Para determinar cuánto puede saltar un gato, es necesario comprender que el cuerpo del gato es pequeño, fuerte, compacto y muy flexible y está compuesto por un sistema de músculos en número de aproximadamente 500, unido al esqueleto, que es responsable de sus movimientos. Los más potentes son los músculos del felino que conforman el cuarto trasero, con los que consigue saltar, abalanzarse y correr, junto con los de la mandíbula, para hacer presa y morder.

  1. Las articulaciones permiten los estiramientos:

Los gatos poseen una muy peculiar articulación, la del hombro, compuesta por omóplato y clavícula, siendo ésta llamada flotante, por cuanto es delgada y no va unida en sí misma a la articulación, de tal manera que permanece independiente en el músculo, lo que permite movimientos de los hombros sin apenas restricciones.

  1. Son súper flexibles:

Los felinos pueden desenvolverse en espacios pequeños, deslizarse sobre angostos y estrechos pasajes y colocar sus patas delanteras una detrás de otra en una perfecta línea recta para caminar por lugares inverosímiles.

  1. El equilibrio depende en parte de su oído:

El órgano del equilibrio de los gatos está situado en el oído interno; se conoce con el nombre de vestíbulo y consta de tres canales semicirculares que están rellenos de líquido (fluido de la escala vestibular) y recubiertos por millones de diminutos pelos.

  1. El órgano del equilibrio les indica la velocidad y la dirección:

Cuando el animal mueve la cabeza, el líquido contenido en los canales del órgano del equilibrio “chapotea”, roza los pelillos y desencadena un reflejo autocorrector del movimiento, enviando señales al cerebro que el gato es capaz de identificar para conocer la velocidad y la dirección asociada a cualquiera de sus movimientos.

  1. Poseen mecanismos avanzados:

Tras cualquier movimiento brusco, salto, carrera, desplazamiento de cualquier índole, el gato acostumbra a agitar rápidamente la cabeza durante un par de segundos para restituir el líquido a su lugar, quedando otra vez presto a cualquier nueva acción correctora.

  1. Superan a los humanos en número de huesos:

El gato tiene en total 244 huesos, esto significa que supera en 40 a nuestro propio número y de estos 40 la mayoría están repartidos entre la columna y la cola, principalmente, lo que justifica su elasticidad y flexibilidad y aún más si les gusta saltar.

  1. Su anatomía les permite amortiguar los choques:

En comparación con los humanos los discos que poseen los gatos entre las vértebras son más gruesos, estirándose y contrayéndose mucho más que los nuestros, permitiéndoles no sólo amortiguar mucho mejor el efecto de choque durante el movimiento, sino adoptar posturas impensables en nuestro caso.

  1. Pueden aumentar la longitud de su cuerpo al saltar:

Por si todo esto fuera poco, además el gato es capaz de saltar sin imputarse unos 9 a 11 metros de altura, aunado a ello los felinos pueden aumentar la longitud de su cuerpo un 10 a 12% más con sólo estirarse completamente.

  1. En sus saltos emplean la fuerza bruta:

Los mininos hacen uso de su fuerza bruta para saltar y del impulso obtenido por la acción de sus potentes músculos del cuarto posterior, que complementan con la acción de timonel de la larga cola,  en tanto que con las patas delanteras recuperan todo el equilibrio en una décima de segundo.

Nuestros amigos gatunos son muy curiosos, pero también muy inteligentes. Tanto es así que sólo gastarán energía cuando realmente sientan que vale la pena; o dicho de otro modo, sólo saltarán en el caso de que quieran cazar comida o juguete, o por supervivencia.

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