¿Es bueno CASTRAR a mi GATO? – 5 Beneficios de castrar un gato

Es normal que existan propietarios que se cuestionen si castrar a mi gato es bueno o no y si este proceso realmente genera beneficios tanto para la mascota como para quienes conviven con ella, es un dilema al que se enfrentan muchos, especialmente cuando el minino tiene problemas de conducta, porque creen que una intervención quirúrgica será el remedio a todos los males.

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Cuando ya he decidido castrar a mi gato, es porque he sido orientada por el médico veterinario y la intervención se realizará bajo su consentimiento, sin embargo es necesario tener presente que la castración ayudará al gato a modificar conductas o comportamientos sexuales, pues durante el proceso se extirpan los testículos, órganos donde se produce la testosterona y donde se mantiene el mayor concentrado en el cuerpo, esta hormona se encarga de controlar la conducta sexual, el comportamiento vinculado al marcaje con orina, la agresividad con otros machos y el vagabundeo en busca de hembras.

Cuando un gato es castrado su conducta sexual se desaparece, pero es probable que el minino aún muestre interés por montar gatas en celo por unos meses o durante toda su vida.

Minino en el veterinario

¿Cuándo es recomendable castrar a mi gato?

A pesar que la castración puede realizarse a partir de las ocho semanas después del nacimiento, en muchos consultorios se acostumbra a castrar a los gatos antes de los seis o siete meses de vida, antes que el minino alcance la madurez sexual, sin embargo los expertos aseguran que la edad no incide en el proceso, es decir, un gato puede ser cas tratado antes o después de su pubertad.

El felino puede cambiar su conducta justo después de la operación, pero en algunos casos hay que esperar unas cuantas semanas para notar los cambios en las conductas relacionas a los procesos reproductivos. No podemos pretender que al castrar a mi gato todos los problemas serán resueltos, los problemas de conducta que no estén asociados a las sexuales, deben tratarse de otra forma, aplicar correctivos para que nuestra mascota no incida en fallas.

¿Cómo es el proceso para castrar a mi gato macho?

La castración de un gato consiste en retirar los testículos, esta intervención también es conocida como orquidectomía. Al gato le aplican anestesia general, a pesar que es una intervención rutinaria. El gato necesita estar en ayunas antes de la operación para evitar posibles contratiempos durante la intervención. Después de la operación el gato puede volver a casa, y puede que la incisión ni siquiera requiera de puntos porque es realmente pequeña.

Después de la operación es importante que el gato esté en casa al menos por tres días para evitar que las bacterias afecten la región operada, si observas alguna inflamación, enrojecimiento o alguna secreción en torno a la herida, debes colocarte en contacto con el veterinario porque se trata de una anomalía.

La alimentación es súper importante después de una operación, porque el gato necesita una dieta altamente nutritiva para que su cuerpo sane rápido y debidamente. Una vez que haya pasado el tiempo de curación, es meritorio cambiar la dieta de nuestra mascota, porque por lo general tienen un alto contenido calórico, ahora al minino hay que proporcionarme menos calorías porque los gatos castrados tienden a engordar con rapidez, pues adoptan estilos de vida sedentarios y no gastan tanta energía porque reducen las actividades sexuales y su apetito aumenta. Estos cambios son posibles a causa de la reducción en la producción de hormonas sexuales.

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¿Cuánto cuesta castrar a mi gato?

Las tarifas para castrar a mi gato dependerán de cada veterinario, no existe un precio fijo. En algunos consultorios en España, la operación puede tener un valor de 50 euros en adelante si la intervención es para gatos machos, pero si se trata de una hembra, el costo oscila entre los 100 y 300 euros. Sin embargo, no hay que dejarse llevar por los precios, sino tomar en cuenta la profesionalidad del veterinario, porque vale más cancelar un buen servicio y saber que el gato quedará en buenas manos a pagar poco y que los resultados no sean nada favorables para nuestras mascotas.

Felinos siendo chequeados

5 Beneficios de castrar a mi gato

Castrar a un gato trae múltiples beneficios para su salud, el felino no modificará el mal comportamiento, pero sí reducirá las conductas asociadas a la reproducción y con ella, el deseo de ir a la calle en búsqueda de gatas en celo y todo lo que ello acarrea.

  1. Los riesgos de ser atropellado reducen:

Decenas de gatos mueren atropellados cada año cuando van al exterior en búsqueda de gatitas en celo. Una vez que nuestra mascota es castrada, su apetito sexual se reduce y ya no siente la necesidad de salir a la calle y arriesgar su vida y ser atropellado.

  1. Minimiza la agresividad hacia otro machos:

Es común que durante el vagabundeo, el gato tenga encuentros agresivos con otros machos que al igual que él, están en búsqueda de pareja. Durante esas pelas, los gatos pueden recibir peligrosos mordiscos y arañazos, estos terminan siendo potenciales focos para la formación y la transmisión de enfermedades, entre ellas la leucemia felina y la inmunodeficiencia.

  1. Desciende la población de gatos callejeros:

Actualmente las calles de las grandes ciudades están llenas de gatitos que no poseen ningún tipo de control en vacunas, que padecen enfermedades de cualquier tipo y que podrían ser contagiosas para otros animales, sin embargo, el mayor problema radica en que miles de camadas de pequeños gatitos rondan por la ciudad sin ser cuidados, con falta de atención y amor, y sobre todo viven ante la amenaza de personas que no tienen ningún sentido por el respeto a la vida de los animales y no les importa maltratarlos, por tanto, castrar a un gato ayudará a reducir la población de gatos callejeros, es importante llevar un control para que no sean los mininos quienes paguen las consecuencias y sufran.

  1. Se elimina la posibilidad de sufrir enfermedades en los testículos:

El cáncer, la prostatitis, las hernias perianales, las adenomas, la hiperplasia prostática benigna y demás enfermedades relacionadas con la testosterona ya no serán problema, los gatos castrados no sufrirán por enfermedades donde el aparato reproductor esté comprometido. Asimismo, la castración previene la propagación de enfermedades genéticas y la frustración sexual.

  1. El marcaje con orina podría reducir:

El marcaje con orina es quizás una de las mayores preocupaciones de los propietarios que no cuentan con grandes espacios ni exteriores en su hogar, la castración podría eliminar el marcaje, sin embargo no es 100 por ciento seguro, porque las hormonas sexuales no solo intervienen en el marcaje, también los niveles de estrés del gato tienen mucho que ver. Básicamente lo que cambia es cuando un gato es castrado, el olor de la orina es menos intenso, esto se debe a la baja concentración de felinina, la encargada de conceder ese olor fuerte a la orina de los mininos. Esta sustancia abunda en los gatos sin castrar.

Mininos castrados

Desventajas de castrar a mi gato

  • Una vez que la decisión de castrar a la mascota fue tomada, el gato no tendrá descendencia, así se realicen todos los esfuerzos, es imposible que el gato preñe a una hembra porque los testículos han sido retirados, se trata de una decisión muy delicada que no debe tomarse a la ligera.

  • Los gatos engordan mucho después de una intervención quirúrgica, lo más recomendable es proporcionarle una dieta equilibrada y animarlo a hacer ejercicios para que se mantenga en forma. Otra manera de evitar que ganen peso es jugando con ellos, la actividad física le ayudará a quemar las calorías que su cuerpo no necesita.

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